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Bar Restaurante Oquendo

Bar Restaurante Oquendo
c/ Oquendo nº 8
Fundador: Lorenzo Iriondo y Vicenta Arregui
Año de apertura: 1924

· Historia

Café Oquendo de la familia Iriondo. 1924 – 1985, c/ Okendo 8.

Inaugurado en 1924 por Lorenzo Iriondo y Vicenta Arregui.

Nos encontramos en plena “Belle Epoque”: San Sebastián es una ciudad balnearia conocida internacionalmente a la altura de Montecarlo, Wiesbaden, Vichy y Ostende. Con el Gran casino inaugurado en 1897, y una “Playa Real”, donde veranea la reina Regente María Cristina y sus hijos, y desde 1887 también Corte veraniega del Reino.

Además, abiertas las fronteras desde el final de la “Gran Guerra” europea (1918), la ciudad acoge también a franceses, británicos y alemanes que vienen a olvidarse de los horrores de la pasada contienda… siempre que tengan medios económicos para costeárselo.

En esta Donostia había un abanico de hoteles que atendían a los numerosos visitantes, y es en uno de ellos, el Hotel Arana de la c/ Vergara, donde se conocieron Lorenzo Iriondo y Vicenta Arregui.

Lorenzo era originario de Legorreta y había llegado a ser el chef de cocina y ella, del caserío Azpilleta de Aranzazu, trabajaba de camarera. Pronto decidieron emprender un proyecto de vida en común. Conociendo desde dentro el negocio hostelero, apostaron por abrir su propio establecimiento. Y así, para aprovechar el tirón de la temporada estival, el 2 de agosto de 1924, inauguraron con toda la ilusión de una joven pareja el Café Oquendo, dejando para más tarde incluso su propia boda, que celebraron en noviembre.

Comenzaron así una andadura dedicada a la esmerada atención de su clientela en el café y restaurante, así como en la pensión que ellos regentaban en los pisos superiores de la cafetería.

El enclave del nuevo Café Oquendo era privilegiado, frente al teatro Victoria Eugenia (inaugurado en 1912), y a dos pasos del recién inaugurado Casino Gran Kursaal, en 1922, tras abrirse el nuevo puente de la Zurriola un año antes.

Estas circunstancias hacían de esta cafetería un punto de encuentro habitual al comienzo o final de los espectáculos. El Teatro Victoria Eugenia ofreció sólo en la temporada estival inaugural, doce funciones nocturnas y cuatro de tarde (las localidades tenían precios que oscilaban entre las 3 y las 100 Pts, según localización). Mientras tanto en el tapete de los casinos se jugaban grandes sumas.

Hacia 1964 el café tuvo una importante remodelación. Cambió las viejas mesas, los azulejos sevillanos y las vidrieras de los ventanales por una decoración moderna, con un mostrador en blanco liso, pirograbados en las paredes y otras decoraciones de pintura y hormigón. Era una apuesta de futuro. En ello, mucho tuvo que ver José Luis Iriondo, hijo de los propietarios, franciscano y artista, que realizó numerosos trabajos de decoración en iglesias de la provincia. Se le encuadra dentro del denominado Grupo de Aranzazu, que tanta importancia tuvo en el devenir artístico del País Vasco. En San Sebastián trabajó en las reformas de la Iglesia de San Pedro del Puerto y la nueva iglesia de la calle Ferrerías, Nª Sra. del Rosario.

Así pasaron los años, y nos encontramos en 1968, cuando es otra joven pareja la que continúa la labor en el Bar-Restaurante Oquendo. Son José María Iriondo (uno de los hijos del matrimonio) y su esposa María Pilar Moreno.

Durante la temporada de fútbol era habitual tener en la pensión a jugadores de la Real Sociedad que allí vivían por residir en la provincia. En verano eran familias las que ocupaban las habitaciones pasando largas estancias de un mes o más.

Los tiempos habían cambiado: El Gran Casino Kursaal había cesado en su actividad en 1924, el mismo año de la inauguración de este local, cuando un decreto del general Primo de Rivera había suprimido los juegos de azar. Después de pasar por diversas actividades (sala de fiestas y bailes, de exposiciones, pista de deporte…), se había convertido en cine con sala de Arte y Ensayo, hasta su derribo en 1973.

El teatro Victoria Eugenia había corrido mejor suerte y desde su inauguración el 21 de septiembre de 1953, era la sede del Festival Internacional de Cine.

Ahora el Bar-Restaurante Oquendo, veía pasar a la salida de las proyecciones, a estrellas cinematográficas internacionales, como Ava Gardner, Cantinflas o Liz Teylor, y nacionales como Carmen Sevilla, Luis Mariano, Francisco Rabal o Conchita Velasco… Recuerdan haber atendido a María Dolores Pradera acompañado de los “Gemelos”…

La cafetería también era punto de encuentro para melómanos. Jose María, gran aficionado a la ópera, organizaba desde su establecimiento, un autobús que trasladaba al Teatro Arriaga de Bilbao, a un buen grupo de donostiarras que no querían perderse estos acontecimientos musicales.

En 1985, a la jubilación de José María Iriondo Arregui, la cafetería se vendió manteniéndose, hoy en día, el nombre y la actividad.

· Imagenes relacionadas

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  • Bar Restaurante Oquendo - Anuncio en la Revista San Sebastin. 1929
  • Bar Restaurante Oquendo - 1955. Boda de Maritxu Emparanza y Jess M Iriondo. Tras los novios, los propietarios y padres de Jess: D.Lorenzo Iriondo y Da.Vicenta Arregui
  • Bar Restaurante Oquendo - Jos Mara Iriondo, Felisa (empleada) y tres hermanas de Jose Mari: Milagros, Coro y M Luisa
  • Bar Restaurante Oquendo - Isidro, Felisa y Jos M
  • Bar Restaurante Oquendo - Barra tras la reforma de 1964
  • Bar Restaurante Oquendo - Interior tras la reforma de 1964. En la decoracin estuvo Jose Luis, hijo de los propietarios, franciscano y artista.
  • Bar Restaurante Oquendo - ltima fachada del Bar, cuando perteneca a la familia Iriondo
  • Bar Restaurante Oquendo - Fachada del Bar en la actualidad. 2009
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